Peter es hijo de un pastor. Aunque creció aprendiendo sobre Jesús, su encuentro personal con su amor no se produjo hasta la universidad, donde conoció a su madre espiritual, que le inspiró a vivir su fe. Desde entonces, sirvió a Dios con fervor: plantó una iglesia y fue pastor de jóvenes. También dedicó unos años a aumentar sus conocimientos de cuidado pastoral y realizó varias prácticas. Al regresar a su iglesia, Dios bendijo su trabajo y el efecto se hizo evidente en la zona. La iglesia se multiplicó rápidamente en sólo 2-3 años.
Sin embargo, desde hace un par de años, la persecución llegó como una ola y Peter fue blanco de las autoridades locales. «Debido al creciente desarrollo de la iglesia, me invitaron a varias «reuniones de té». Las autoridades me llamaban o me enviaban mensajes de texto para conversar e interrogarme sutilmente mientras tomaba el té. La creciente presión era como una bola de demolición para mí y mi familia. No me quedó más remedio que dar un paso atrás. Mi objetivo en ese momento era criar a mis hijos».
Aparte de este reto, Peter también comparte con Puertas Abiertas una cuestión apremiante en su iglesia y la iglesia de China en general que debe ser abordada. «Dadas las circunstancias actuales, parece que hay una grave desconexión entre los líderes de la iglesia y la generación más joven. Los posteriores a los 00s (la generación nacida en la década de 2000) no acuden a la iglesia en absoluto, mientras que a algunos posteriores a los 90 no les gusta ir a la iglesia. La mayoría de ellos se sienten excluidos por la forma tradicional y anticuada de enseñar. Además, muchos líderes juveniles siguen siendo guiados con paternalismo y demasiado autoritarios con los jóvenes. Esto no puede sino conducir a resultados más inquietantes e insatisfactorios. También espero una influencia sincera en los líderes juveniles para que su mente pueda ser transformada. Estos son mis pensamientos iniciales. Sigo orando por acciones más específicas».
Señor, gracias por tu obra en China. Te quiero pedir en este día por los más jóvenes; guárdalos, bendícelos, fortalécelos. Haz tu obra en sus vidas. Te ruego para que ayudes a los líderes a encontrar la forma de conectar con ellos, y específicamente te pido por Peter y su equipo, para que les des la gracia necesaria para hacer esta labor. Amén.